Olvido y tolerancia

Posted on décembre 27, 2010

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Le prophète, Egon Schiele, 1911

DE LOS POETAS

A uno de sus discípulos dijo Zaratustra:

– Desde que conozco mejor el cuerpo, el espíritu ya no es para mí sino un cuasi espíritu, y todo lo « imperecedero » es tan solo un símbolo.

Y el discípulo lo respondió:

–          Te he oído ya hablar así. Y añadías entonces: “Pero los poetas mienten demasiado.” ¿Por qué decías que los poetas mienten demasiado?

–          ¿Me preguntas por qué? – replicó Zaratustra -. No soy de los que son interrogados sobre su porqué. ¿Es de ayer lo que he vivido? Hace mucho tiempo que he vivido las razones de mis opiniones. Se necesitaría que yo fuese un gran tonel de memoria para poder guardar mis razones conmigo. Me cuesta ya demasiado trabajo guardar mis opiniones. Muchos pájaros se me escapan. Y también me sucede tener en mi palomar un ejemplar que no es de mi palomar y que me es extraño. Tiemblo cuando introduzco la mano en la jaula. Y, sin embargo, ¿qué te decía un día Zaratustra? Que los poetas mienten demasiado; pero Zaratustra también es poeta. ¿Crees, por consiguiente, que he dicho la verdad en esto? ¿Por qué lo crees?

–          Yo creo en Zaratustra – respondió el discípulo.

(…)

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