Superficies de contacto

Publié le janvier 2, 2011

1



Peter Doig, Concrete Cabin, 1991 – 2

Me pregunto.

Ayer estuve…

Y antes de ayer también…

Bien

El dice “superficies de contacto”
Desde luego, esta herramienta…

Desde luego

Me equivoqué entre los días y confundí lo que él había dicho con lo que él del otro día había dicho.

Pero no creo que tenga mucha importancia. Aunque me hizo dudar y me desequilibró  durante un instante: ¿no era en este trozo de papel donde había reportado sus palabras?

No reconozco las líneas. Busco la expresión. No la encuentro.

Ya por fin, reaparece delante de mis ojos.

Bien

Diría que es imposible: ¿desde dónde iríamos a hablar si no fuera del yo?

Ninguna, ninguna, ninguna exterioridad existe. Y eso ¿es bien posible?

Ninguna exterioridad existe y la interioridad se proyecta sobre los objetos.

Hay muchos yo. Experiencias de la consciencia. Sin duda. Aquí. Justo en este punto. Pero ¿quién podría hablar de la experiencia de la conciencia si no fuera la consciencia misma? Y no existe ninguna otra que la mía propia. A lo mejor yo te digo: tú también tienes una consciencia. A lo mejor, quiero decir, en el mejor de los casos. Quiero decir: tú también puedes hablar, creer, pensar, formular, tú también.

Lo que él dijo el otro día, y lo que el otro él dijo el día siguiente, y lo que leo en los textos de otro él un poco anterior y ya muerto, es el mismo espacio.

Hago el oído sordo, porque me es absolutamente imposible contestar a todo, saber contestar a todo, así que.

Sin embargo.

Las superficies de contacto

Pero

Desde la exterioridad

Interior/Exterior

Límite/Libertad

Aparición/desaparición

Dialécticas no dialécticas estructurales.

Me gusta la frase ésta de este él ya muerto:

“Y ahora, que los que tienen lagunas de vocabulario digan – si les interesa más la música que la letra – que se trata de estructuralismo”.

Bien hecho.

Y las superficies de contacto.

Donde no la vio (o se calló), es aquí, en la interioridad:

El contacto entre (las representaciones de sí, las representaciones del fuera, y las consecuencias de las representaciones del sí sobre el discurso y la práctica del fuera)

Donde no la vio (o se calló), es aquí, en la práctica del no discurso:

El otro contacto entre (el dado de la situación y la inmanencia del discurso)

Y eso sólo aquí

Eso sólo vale aquí.

Vale.

Estoy de acuerdo.

O es que no nunca fue sujeto a debate.

Pero.

No me acuerdo,

Entonces

Estoy de acuerdo, ¿Por qué?

Puedo perfectamente imaginar que fue sujeto a debate, me parece muy justificado;

Entonces.

El empirismo.

Eso es el término que acabo por pronunciar. (otros dicen pragmática, plan de reconfiguración, etcétera…).

Examinar el caso.

Eso sólo vale aquí.

Y no habría ningún más allá que un caso con solución pero sin representatividad.

Ayer paseé.

Yo eso

Y yo lo otro

Yo                                                                                  eso

Lo otro

Yo

Ayer fui la

Ayer fui el

Ayer seré lo que…

Y mañana tendré que ir a trabajar

Con la superficie de contacto

Acá, todo es un poco enemigo

Pero hay fisuras.

Me iré con mis superficies de contacto y a ver.

Empezará tal vez mejor, tal vez peor.

No puedo prever cómo me afecta el concepto (sea cual sea. Es su naturaleza – de concepto – que me afecta).

Me sorprende la soltura de sus discursos y cómo sus discursos modelan los objetos.

Pero

Desde donde estoy, tengo fe en desde donde estoy.

Cogí el otro día un trozo de pastel y con tres dedos de mi mano izquierda – soy zurda – deshice el trozo de pastel y le hice migas. Punto.

Me desperté

Comida a trozos por preocupaciones que desconozco.

Más delicada a pasos de ratoncito pequeño, eso es.

Porque parece demasiado certero y fácil, y yo sé que no es así.

El dice

Y yo me entusiasmo

Pero sé que no resiste a las prácticas

Sé que…

Finalmente sí

Es lo más cercano a un espacio ideal. Falta sólo exagerar los dispositivos incipientes y ya, no es que irá, porque no irá, porque las soluciones nunca están en los rasgos incipientes de lo ideal, Y eso, es la broma desconcertadora de la realidad, del “hubiera debido”, del “en toda lógica”, pero

Él que apenas conozco – y debería ser más reconocida con los que ya no cito, porque siempre cito el último que frecuento porque soy poco fiel y olvidadiza – dice por ejemplo: “cuatro nociones deben servir pues de principio regulador en el análisis: la del acontecimiento, la de la serie, la de la regularidad, y la de la condición de posibilidad”.

Y todavía tengo fe.

Voy con las superficies de contacto.

Mientras sé sin embargo que habría que cogerlo entre dos manos firmes y darle bruscamente la vuelta, insertarse y enredarse, y mirar con los ojos que ven porque no saben nada antes. Aunque una vez visto todo se volvería mentira.

Todavía tengo fe.

El otro dice que todo debe ser ordenado, que llegaremos, que hay lemas y objetivos, que los lemas y objetivos van de la mano, y que las cosas obedecerán a sus palabras de la misma manera como los hombres ya lo han hecho, que sólo tenemos que esperar y jugar.

Pero yo creo que las cosas no son los hombres y que resistirán sin reírse ni siquiera. Seriamente.

El otro enseña que los actos son transparentes, que los procesos son claros, que los sufrimientos no son culpa suya y que no puede hacer nada porque debe privilegiar su poder.

Y yo pienso

¿Cómo?

Pero

Desde donde estoy

Sembrar

Impedir la simplificación

Desde dentro

Mi mano, mi palabra, ¡qué lleven definitivamente el peso de mis visiones cambiantes!

Es sin

Todavía demasiado

Tengo esperanzas (además de fe)

El filósofo ya no se permite hablar de moral

Y nos presenta todo en bandeja plana y descriptiva

Veo que por allá han pasado esos dos ya muertos que quiero mucho menos: “Las multiplicidades planas de n dimensiones son asignificantes y asubjetivas”.

Pero desde donde hablas, yo leo tus intenciones, en tus ojos veo que crees, en tus amistades…

Y las prácticas, los muertos.

¿Dónde encaminar la lucha a la complejidad así hablando?

Al viento

A los sonidos sueltos e involuntarios

Al silencio

Imagino el mundo como un pastel: tengo que inventar una forma de cortarlo que desvele las dimensiones borradas que adivino detrás de los textos herméticos.

Que sólo pueda valer para mí, ya que mi escritura siempre viene demasiado pronto, pero no me molesta, excepto cuando pretende ser literatura.

Apunte: es como si siempre hubiera tenido que esperar antes de escribir, que retenerme porque no sabía lo suficiente para hacerlo.

Las superficies de contacto

A veces, no

Ya no

J’ai déjà lu tous les livres.

Et il ne me reste plus qu’à parler, comme chacun, cherchant les formes.

Y sólo me hace falta hablar y a la vez huir. (sobre todo escribir despreocupándome)

No estoy de acuerdo con contemplar flujos de signos dados/impuestos y todavía deseo hablar y buscar mediaciones.

Aplastados todos como un embutido del cual saco lo que me da la gana con el miedo omnipresente en los ojos de emprender un paso inconciente hacia la amenazante barbarie que leo en los ojos de los victoriosos y de los jóvenes siempre hermosos que todavía creen demasiado. (siempre son hermosos los jóvenes al combate, no quiero decir que el combate les haga hermosos, sino que son jóvenes hermosos que se meten en el combate)

Superficies de contacto.

En su palabra, entreví…parecía el más libre y parecía muy amable.

Un día hablaré de mis piernas, de mis rodillas, de mis pies y de los suyos, del abanico de cosas invisibles que finjo marcar cuando abro mis dos brazos para abrazar lo que no soy capaz de ver y que existe, de la suavidad de la tela, de la tristeza de algunos muebles, de la vulgaridad y agresividad de los nuevos victoriosos, del color de un cielo, del amor sin límite ni oscuridad a esos tres niños sangre de mi sangre, contar las insoportables erosiones, la satisfacción de las tranquilidades, las vidas al revés, las risas inauditas, los pasos confiados, y las palabras ausentes que no aparecerán, sin mucha tradición.

About these ads
Posted in: Non classé